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Legionella Pneumophila y legionelosis. Habitat desarrollo y condiciones.

El entorno natural por excelencia de la Legionella Pneumophila es
el agua; esta bacteria la podemos encontrar de manera muy extendida en todos los medios acuáticos naturales como ríos, afluentes, lagos, estanques, fuentes…

En estos medios la podemos encontrar de manera habitual en pequeñas concentraciones, pudiendo llegar a sobrevivir en condiciones ambientales muy diversas y/o adversas.

Pero como en la mayoría de casos sólo puede afectar al ser humano a través de la colonización y proliferación en los sistemas hídricos construidos
por el hombre, y más concretamente por medio de las redes de distribución de agua potable.

Para que «algo ocurra» siempre hay varios factores, no suele ser sólo una causa la que desencadena una catástrofe. Con la legionela ocurre lo mismo…

Para su desarrollo la bacteria requiere temperatura adecuada que permita su proliferación, pero también necesita otros requisitos como nutrientes apropiados (amebas, óxidos, lodos y suciedad en general).

https://www.idae.es/uploads/documentos/documentos_08_Guia_tecnica_agua_caliente_sanitaria_central_906c75b2.pdf

Por último, para llegar a la llamada «explosión bacteriana» y alcanzar su máximo crecimiento requiere un hábitat de agua remansada o con muy poco moviemiento, vamos lo que se llama «aguas estancadas o muertas».

A modo de resumen de lo mencionado y aunando los factores que ayudan e intervienen para su total desarrollo son:

  • Temperatura: 20 a 45 °C (es el parámetro más influyente). De ahí su llamativo crecimiento en verano.
  • Suciedad (alimento y/o nutrientes).
  • Estancamiento o remansamiento del agua.

Por otro lado aparece el factor humano, por lo que las condiciones para que los seres humanos se vean aquejados han de presentarse las siguientes condiciones:

  • Invasión, avance y progreso de la legionela en el circuito de agua. Suele producirse por el aporte de aguas naturales.
  • Multiplicación de la bacteria en el agua. La legionela tiene que ser capaz de encontrar o que se den las condiciones adecuadas y antes mencionadas para su desarrollo: temperatura, suciedad y remansamientos.
  • Dispersión en el aire. La bacteria actúa por vía respiratoria, por lo que previamente debe dispersarse en el aire en forma de aerosol; cuanto más pequeña es esa partícula más probabilidades tiene de llegar a las zonas más profundas del pulmón.
  • Exposición de los individuos. Es preciso que el microorganismo sea virulento y que los individuos susceptibles se vean expuestos a una cantidad suficiente de aerosoles. En este sentido se debe indicar que no todas las personas son igual de propensas, cuanto mayor se el nº de bacterias y más tiempo estemos expuestos al aerosol mayor riesgo de contagio.

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